
Opciones saludables. Niños saludables.
No importa si tus niños están en el preescolar o en la secundaria. Nunca es demasiado temprano o tarde para encaminarlos hacia un estilo de vida saludable. Las elecciones del presente pueden tener beneficios de salud a largo plazo.
Cómo ayudar a los adolescentes a ser más activos
Según estudios científicos, los adolescentes necesitan alrededor de 60 minutos de actividad física al día, pero muchos de ellos se ejercitan sólo 2 veces por semana o menos. Aquí te ofrecemos algunas ideas para aumentar la actividad física de tu adolescente:
- Limita el tiempo frente a la televisión y los juegos de computadora.
- Haz que las actividades familiares sean dinámicas: nadar, andar en bicicleta o salir a caminar juntos. Si la actividad familiar entra en conflicto con la vida social de tu adolescente, dile que invite a sus amigos a integrarse al grupo.
- Actúa como modelo a seguir: sé un ejemplo para tu adolescente manteniéndote activa tú misma.
- Asigna tareas domésticas diarias, como hacer la cama, lavar el auto, cuidar el jardín o pasar la aspiradora.
- Ayúdalos a inscribirse en un gimnasio, equipo deportivo o una actividad habitual que les interese.
- Enséñales los beneficios de hacer ejercicios y cómo puede ayudarles a mejorar su estado físico y otros aspectos de sus vidas, incluidos la imagen física, la autoestima y el humor.
Recuerda: Incluso breves sesiones de 5 a 10 minutos de actividad física a lo largo del día suman beneficios y son tan eficaces como las sesiones de 60 minutos a la vez.
Cómo incorporar más frutas y vegetales en la dieta de tus hijos
La pirámide (guía) alimenticia del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (United States Department of Agriculture o USDA, por sus siglas en inglés) recomienda de 3 a 5 porciones de vegetales y de 2 a 4 porciones de frutas diarias para los niños. Sin embargo, no siempre es posible cumplir con estas pautas, así que te ofrecemos algunas sugerencias sobre cómo lograrlo:
- Muéstrales lo fácil que es. El tamaño de las porciones de frutas y vegetales son bastante pequeñas: ½ taza. De modo que no es tan difícil incluirlas en la dieta habitual, una vez que lo analizas. Sugiérele a tu adolescente agregar cebollas o tomates a un burrito o sándwich, rebanadas de banana (plátano) en el cereal, ½ taza de arándanos sobre el yogur congelado, o un poco de vegetales sobre la pizza o la salsa para espagueti.
- Aprovecha cuando tienen hambre. Antes de la cena, cuando todos tienen hambre, es un buen momento para servir un entremés: un tazón con zanahorias, apio o tomates cherry. Acompáñalo con una salsa baja en grasa preparada con yogur o crema agria sin grasa.
- Usa tu creatividad. Incluye frutas en los panqueques, muffins, smoothies y budines.
- Dale un toque especial. Prepara una ensalada de frutas para el postre, agrégale una cucharada de yogur bajo en grasa (común o congelado) o espolvoréala con SPLENDA® Endulzante Sin Calorías. Otra opción: rebanadas de frutas servidas con yogur bajo en grasa o una salsa de queso crema baja en grasa.
- Agrega un poco de diversión. Corta las frutas en figuras y pide a los más pequeños que las decoren con caras y dibujos en sus platos. Prepara "barcos" de melones y pide a los niños que los decoren con frutas más pequeñas, como fresas y uvas.
Piensa en las bebidas
Estudios recientes indican que existe una relación entre las bebidas azucaradas y el aumento de peso. Este hecho no resulta sorprendente, ya que muchas bebidas, como los refrescos, las bebidas deportivas y algunos jugos contienen mucha azúcar agregada. Pero te tenemos una buena noticia: reduciendo el consumo de bebidas azucaradas, puedes reducir las calorías y el azúcar agregada.
Una sola lata de 12 onzas de refresco (no dietético) contiene el equivalente a 10 cucharaditas de azúcar.
Con qué reemplazar las bebidas azucaradas:
- Agua natural o con sabor a fruta (sin calorías o baja en calorías). Para los más pequeños, usa vasos o tazas con formas atractivas.
- Agua con gas natural, con sabor o mezclada con jugo sin azúcar.
- Limonada o bebidas de fruta preparadas con endulzantes sin calorías, tales como SPLENDA® Endulzante Sin Calorías, en lugar de azúcar.
- Leche sin grasa o baja en grasa (para niños mayores de 2 años), que proporciona calcio, proteína y vitamina D. Los niños de 2 a 8 años deben consumir 2 tazas diarias de leche sin grasa o baja en grasas, o de productos lácteos; los niños mayores de 9 años y los adultos deben consumir 3 tazas por día.
- Ten bebidas bajas en azúcar en la casa. La mayoría de las personas bebe lo que tiene a mano. Por lo tanto, no tengas en la casa bebidas azucaradas.